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lunes, 10 de marzo de 2014

El lobo y los pasteles


EL LOBO Y LOS PASTELES

Apenas repuesto de los palos, nuestro lobo dijo al zorro, al que había convertido poco menos que en su prisionero:
—Tendrás que procurarme comida, a menos que me desayune con tus costillas.
—¡Ni se te ocurra! Me he enterado de que el cocinero de palacio está preparando pasteles para el  banquete de mañana. Anda, vamos alia.
El zorro, astutamente, se introdujo en palacio y descubrió la ventana donde estaban enfriándose los pasteles, tomando unos cuantos se los arrojó al lobo.
—¡Pues sí que están ricos, pero me saben a poco!
Llevado de su gula, sin ninguna precaución, saltó a la ventana. Pero como tirase uno de los platos le oyó el cocinero, que corriendo hacia él con una sartén de aceite hirviendo, se la arrojó sobre el lomo.
—¡Ay de mí! —gimió el lobo, una vez
a salvo—. ¿Es que no van a dejarme comer tranquilamente?
—Amigo, tu gula te ha perdido. A ver si escarmientas.


sábado, 8 de marzo de 2014

El oso y sus nuevos amigos

EL OSO Y SUS NUEVOS AMIGOS

Nuestro oso, que estaba por fastidiar, no cesaba de molestar a los gorrioncitos, que acabaron por hartarse. Así que decidieron darle una lección y, con sus picotazos desde las orejas a la cola, empezaron a ponerle nervioso, pues alzaban el vuelo cuando el grandón pretendía vengarse. Un día, éste se dijo:
—Me haré el dormido y cuando se acerquen, me los zamparé a todos.
Pero no contaba con la astucia de las avecillas. Cuando le vieron dormido, fueron a hablar con sus amigas las abejas, a las que pidieron un panal prestado lleno de abejas y abejorros. Aprovechan-
do que tenía los ojos cerrados, se lo lanzaron a la cabeza. Enloquecido por los picotazos, el oso no tuvo más remedio que correr y meterse de cabeza en el río.
Entonces las abejas dejaron de perseguirle. Cuando pudo salir, ayudado por el gato y los pajarillos, comprendió su mal comportamiento.
—Si quisierais perdonarme, podríamos ser amigos.
—Perdonado —gritaron todos, tan contentos.
Además de no tener que arrepentirse, en adelante pasaron muy buenos ratos todos juntos.