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martes, 30 de abril de 2013

El camión

El camión

¡Por fin llegó el camión!
todos se apresuran a subir.

El camión atraviesa la ciudad.

Una señora teje, la niña mira por
la ventana y un señor escucha la radio.

El camión se aleja de la ciudad.

Loa pasajros, asombrados, preguntan:
- ¿A dónde vamos? ¡Queríamos ir al
zócalo!

El chofer contesta: -este camión no va
al zócalo. ¿No leyeron el letrero?

!Qué Distraídos¡ Ahora tienen que
regresar caminando a la ciudad.

¿A qué camión subirán esta vez?

Libro de lecturas de primer grado (El de la portada del perrito)

domingo, 31 de marzo de 2013

Los zapatos del novio.

Los zapatos del novio

El día de su boda, el novio se puso un
traje nuevo y limpió cuidadosamente
sus zapatos, Iba caminando, y de
pronto vio unos árboles llenos de
manzanas y quiso recoger algunas 
para llevárselas a su novia. Cuando el
novio terminó de cortar las manzanas
se dio cuenta de que sus zapatos
se habían manchado de lodo.
-¡No puedo ir a mi boda con los zapatos tan
sucios!- dijo el novio. Entonces le preguntó a
la yerba: -¿Podrías ayudarme a limpiar mis
zapatos? La yerba respondió:
-¡No! No quiero ayudarte. El novio siguió
caminando. Luego se encontró con una
vaca y le pidió: -¿Podrías comerte a la yerba
que no quiso ayudarme a limpiar mis
 zapatos? La vaca respondió:
-¡No! No quiero ayudarte.
No tengo hambre.
El novio siguió caminando
Luego encontró un palo y le dijo:
-¿Podrías golpear a la vaca que no quiso 
comerse a la yerba que no quiso ayudarme a
limpiar mis zapatos? El palo respondió: -¡No!
No quiero ayudarte.
No me molestes. El novio siguió caminando.
Luego encontró al fuego y le pidió:
-¿Podrías quemar al palo que no quiso
pegarle a la vaca que no quiso comerse 
la yerba que no quiso ayudarme a limpiar mis
zapatos?
El Fuego respondió:- ¡No! No quiero ayudarte.
Estoy ocupado. El novio siguió caminando.
Luego encontró una fuente de agua y
le pidió:
-¿Podrías apagar el fuego que no quiso
quemar al palo que no quiso golpear a
la vaca que no quiso comerse la yerba
que no quiso ayudarme a limpiar mis
zapatos?
La fuente de agua respondió:
-¡No! No quiero ayudarte.
¡Déjame sola!
El novio siguió caminado.
Se sentía muy mal con sus
zapatos sucios.

Cuando estaba a punto de darse por 
vencido, el novio se encontró con un
perro y le contó que la yerba, la vaca,
el palo, el fuego y la fuente de agua no
habían querido ayudarlo. -Yo te
ayudaré -le dijo
el perro.

El perro fue a la fuente y le
dijo: -Me beberé tu agua,
por que no quisiste apagar
el fuego. La fuente contestó:
-No, no te bebas mí agua.
Apagare el fuego. El fuego
contestó:
-No, no me apagues.
Quemaré al palo. El palo
contestó: -No, no me
quemes. Golpearé a la vaca.
La vaca contestó:

-No, no me pegues. Me comeré la 
yerba. La yerba contestó:
-No, no me comas. Limpiaré los
zapatos del novio. Y así el novio, muy
elegante y con los zapatos muy
limpios, siguió su camino a la boda y
llevó las ricas manzanas a su novia.