domingo, 19 de mayo de 2013

No oigo, no oigo: soy de palo.

No oigo, no oigo: soy de palo


Luisito era un niño muy enojón. Por
todo se enojaba.
Pero cuando más se enojaba era cuando
le pedían hacer mandados, dar recados
o cuidar a sus hermanitos.


Cuando le hablaban, Luisito se
tapaba las orejas y decía: -No oigo,
no oigo:soy de palo.
Y con eso hacía el tonto.
Luisito se enojaba tanto que pensaba:
-Ojalá que ya nadie me hablara.


Y un día, Luisito amaneció con mucha
fiebre. Le dolían mucho los oídos y no
podía oír lo que decían los demás.
Prendió el televisor para ver los
artistas, pero no pudo oír nada.
Entonces se preocupó mucho.


Vino el doctor a verlo y le recetó gotas
y pastillas.
Luisito duró ocho días sin oír nada.


Luisito estaba muy triste por que
estaba enfermo.


No podía salir a jugar y no podía oír a
los demás.


A los ocho días Luisito se alivió. Luisito
estaba muy contento.
Y desde ese día, nunca volvió a decir:
-No oigo, no oigo: soy de palo.

Libro de lecturas de primer grado (el de la portada del perrito)

miércoles, 8 de mayo de 2013

Un huevo saltarín

Un huevo saltarín

Una vez una gallina encontró un
huevo grandote en su nido, de pronto,
el huevo desapareció.

Al poco tiempo, una pata le dijo a la
gallina: -Encontré un huevo grandote
en mi nido, pero no sé de quién es.

Otro día, llegó una pava diciendo:
-¿Quién habrá puesto un huevo grandote
en mi nido? Nadie sabía de dónde había
llegado aquel huevo que saltaba de nido
en nido.

Pasó el tiempo, y una mañana nacieron
los pollitos del nido de la gallina. Los
patitos nacieron en el nido de la pata.

Los pavitos nacieron del nido de la pava.

Y del travieso huevo saltarín...
¡Nació una avestruz!


Libro de lecturas de primer grado (El de la portada del perrito)

Cuenta ratones

Cuenta ratones

Un esplendoroso día, varios ratones se
divertían en el campo. Cautelos, se
cuidaban de las serpientes. Pero cuando les
dio sueño se olvidaron de ellas... y se
echaron una siesta.
Mientras dormían, una serpiente hambrienta
andaba buscando comida. En su camino
encontró un frasco grande y bonito.
-Llenaré de comida este frasco -se dijo.

No tardó mucho en hallar tres ratones:
pequeños, calientitos y apetitosos, estaban
profundamente dormidos.-Primero los 
contaré y luego me los comeré
- dijo la serpiente-. ¡Cuenta ratones! Uno...
dos...tres.
Los metió en el frasco. Pero tenía mucha
hambre. No le bastaban tres ratones.

Pronto encontró cuatro más:Pequeños,
calientitos y apetitosos, estaban
profundamente dormidos.
Y los contó:-Cuatro...cinco..,seis..,siete-.
Pero tenía mucha, mucha hambre, y no le
bastaban siete ratones.

Finalmente, halló otros tres ratones
pequeños, calientitos y apetitosos, estaban
profundamente dormidos.
Y los contó:-Ocho...nueve...diez. Diez son
suficientes. Ahora, pequeños, calientitos y
apetitosos ratones, me los comeré -dijo la
serpiente.

-Espera -replicó uno de los ratones-. El
frasco aún no está lleno.Y mira el ratonzote
que se ve allá.
La serpiente era muy glotona. Presurosa, se
fue a atrapar al ratonzote.

Cuando la serpiente se fue, los ratones
inclinaron el frasco hacia un lado, luego
hacia el otro, hasta que lo volcaron.

-Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco,
cuatro, tres, dos, uno.
Los ratoncitos, se contaron al revés
y corrieron a casa.

La serpiente llegó a donde estaba el 
ratonzote, que no era tal, sino una
fría y dura piedra.
Y cuando regresó el frasco estaba vacío.

Libro de lecturas de primer grado (El de la portada del Perrito)

Los mimos de fernando

Los mimos de fernando

Una tarde, Fernando
horas enteras se pasó llorando;
y su madre, afligida,
le mimaba, temiendo por su vida.
-¿Quieres pan, hijo mío?
-No;!que esta duro¡ y se lo tiró al río
-¿Quieres que te haga un huevo?
-No;¡que comidos más de veinte llevo!
-¿Quieres torta y manteca?
-No;¡que la torta esta demasiado seca!
-¿Quieres pastel, Fernando?
-No;¡que es pequeño y además blando!
Y la madre que lo ama,
dio una zurrada y lo metió en la cama.
Ezequiel Solana
Moraleja:
En ciertas ocasiones, las zurradas valen más que las razones.

martes, 30 de abril de 2013

El camión

El camión

¡Por fin llegó el camión!
todos se apresuran a subir.

El camión atraviesa la ciudad.

Una señora teje, la niña mira por
la ventana y un señor escucha la radio.

El camión se aleja de la ciudad.

Loa pasajros, asombrados, preguntan:
- ¿A dónde vamos? ¡Queríamos ir al
zócalo!

El chofer contesta: -este camión no va
al zócalo. ¿No leyeron el letrero?

!Qué Distraídos¡ Ahora tienen que
regresar caminando a la ciudad.

¿A qué camión subirán esta vez?

Libro de lecturas de primer grado (El de la portada del perrito)

Ricitos de oro y los tres osos

Ricitos de oro y los tres osos

Había una vez tres osos que vivían
en el bosque:
papá oso, mamá osa y el pequeño osito.

Un día Ricitos de Oro se perdió en el
bosque y descubrió la casa donde 
vivían los tres osos.
Cuando los osos no estaban, Ricitos
de Oro entró a la casa.
Ricitos de Oro probó la sopa del plato
grande.-¡Ay!-Gritó-. Esta sopa
está muy caliente. Ricitos de Oro
probó la sopa del plato mediano.
- ¡brrr! Esta sopa está helada.
Ricitos de Oro probó la sopa del plato
pequeño. -¡Mmm! Esta sopa está
deliciosa.Y se la comió toda.

Después Ricitos de Oro quiso dormir un
poco. se acostó en la cama grande
y dijo: -¡Está durísima!
Entonces se acostó en la cama mediana
y dijo:-¡Está muy blanda!
Por último, se acostó en la cama 
pequeñas. Era tan cómoda que se 
quedó dormida.

Los osos regresaron a su casa.
Papá Oso dijo:
-¡Alguien ha probado mi sopa!

Mamá osa dijo:
-¡Alguien ha probado mi sopa
también! El osito dijo:
-¡Alguien se ha comido toda mi
sopa!

Los tres osos, tristes y hambrientos,
decidieron irse a la cama. Papá oso
dijo:-¡Alguien ha dormido en mi cama!
Mamá oso dijo: -¡Alguien ha dormido
en mi cama también!- El osito gritó:
-¡Alguien está durmiendo en mi cama!

Ricitos de Oro despertó.
Al ver a los osos saltó de la cama
y salió corriendo sin parar.

Libro de lecturas de primer grado (El de la portada del perrito)

lunes, 15 de abril de 2013

Niña bonita, te llamas Aritmética

Niña bonita, te llamas Aritmética

Caireles rubios que parecen             1
Prendedores azules que parecen      2
Ganchos en le vestido que parecen  3
vistes zapatos que parecen               4
largos listones que hacen el              5
Acaso el                                             6
¡Niña bonita de                                  7 holanes en el
                                  vestido!

Eres multiplicación que camina
con signos en forma de cruz X,
o bien, en raya que indica todo + o nada
o tal vez resta - o una división,
donde también hay sumas.

Tus hermanos los números pares y nones,
son tan juguetones como tú.

Dime: ¿Cómo te llamas?

Y la niña responde "¡Aritmética!"

¿Y tú?


Agradecimientos al autor:
Diana C. de Sandoval